Si aprender a leer es ya de por sí un proceso complejo, hacerlo en dos idiomas es mucho más. Sin embargo, los niños bilingües realizan este proceso con suma facilidad. La clave está en enseñar a leer en la lengua que mejor dominan… lo demás es sólo cuestión de práctica.

Aprender a leer en otro idioma cuando se es bilingüe no representa una labor tan complicada como muchos creen. Los niños bilingües tienen una gran capacidad para transferir conocimientos de un idioma a otro, simplificado enormemente estos procesos de aprendizaje.

Aprender a leer en el idioma que mejor se domina es la clave

Cuando un niño bilingüe está por comenzar la educación formal, es indispensable que los papás analicen algunas cuestiones antes de elegir la escuela a la que asistirá y el método de enseñanza. Es recomendable que los pequeños que hablan dos idiomas comiencen a leer primero en el que mejor manejan, aunque hay casos de niños que aprenden simultáneamente en ambas lenguas, este proceso será mejor hacerlo por separado.

Si el idioma que manejan con más fluidez es el minoritario, los padres deberán considerar esta situación y tomar alguna medida al respecto, ya que comenzar a leer en un idioma que no domina lo suficiente puede traer graves problemas: el niño no comprende del todo lo que lee, tiene problemas para entender los términos, no sabe si está pronunciando bien o mal o tiene sentido lo que dice, se siente frustrado al no comprender o puede sentir vergüenza.

Cuando el pequeño entiende lo que lee, se sentirá contento y motivado por descubrir lo que el libro tiene para ofrecerle. Aunque no comprenda las palabras en su totalidad, podrá hacerse una idea general de los textos y así entender los significados desconocidos.

De un idioma a otro

Una vez que el pequeño bilingüe domina la lectura en su idioma materno, puede fácilmente transferir estos conocimientos a la segunda lengua y en muchos casos esto ocurre espontáneamente: simplemente el niño toma un libro en su segundo idioma y aprende a leer por sí solo. Lo que ocurre en realidad es que nadie aprende a leer dos veces, sino que se pasa de uno a otro lo que ya se sabe.

Las bases de la lectura las ha aprendido con su primera lengua. Al igual que los bebés y niños muy pequeños bilingües tienden a mezclar palabras al comenzar a hablar, problema que suele revertirse gradualmente al llegar a la edad escolar,, los niños pueden mezclar algunos sonidos al comenzar a leer, pronunciar una palabra en inglés como si fuera en español, por ejemplo. Pero estos errores se irán subsanando con el tiempo, a medida que el niño domine mejor la lectura y amplíe sus conocimientos.