Noche de brujas, La Castanyada, la vendimia, Halloween… todos estos nombres hacen referencia a una estación común que, para algunos, puede resultar melancólica y para otros el comienzo de su rutina. El otoño es la fiesta por excelencia de la naturaleza y esto merece, porque no, una festejo en su nombre.

Los días se acortan, anochece más temprano, por las mañanas refresca y ya no sabemos cual es la mejor elección en vestirnos para pasar el día. Los tonos verdes y azulados dejan paso a los brillantes rojos y amarillos, en una explosión de color que, contra el pesimismo de muchos, resulta ser uno de los más ricos de las cuatro estaciones del año.

El otoño nos da el disparo de salida hacia el invierno, el mal tiempo y la rutina… pero no todo el paisaje que nos ofrece es tan turbio, y sus tristonas y frías tardes también nos traen momentos al lado de la chimenea o acurrucados bajo una gran manta que, no nos engañemos, a todos nos gusta llegar a casa solo por ese momento.

Nos ofrece, quitando la Navidad y el Carnaval, algunas de las fiestas comunes más populares del año: la Vendimia, Halloween, La Castanyada, el magosto… que suele celebrarse entre los meses de septiembre y noviembre, bajo leyendas y costumbres diferentes que dotan a estos días una magia especial.

Algunas Fiestas de Otoño

– La Fiesta de la Vendimia: se celebra en comunidades como Jerez ,La Rioja, Córdoba, Málaga, Ciudad Real… y en ella se recuerda la recolección de la uva y su tratamiento para elaborar ese delicioso vino que no falta en nuestras mesas. Se recoge la uva, se extrae y se destila el vino a la vieja usanza, como antaño hicieron nuestros antepasados a pie y si maquinarias.

– Halloween: no es una fiesta popular en su sentido más estricto, pero se ha extendido por todo el mundo implantándose en nuestra cultura sin darnos a penas cuenta. El cine, la literatura, las leyendas… nos han dado una visión lúgubre y mística de esta tradición americana (con orígenes celtas) que nos ha invadido disfrazada de drácula con una calabaza en la mano y llamando a nuestra puerta para ofrecernos “truco o trato” y…donde nosotros elegimos trato.

– La Castanyada: tradición catalana, la noche antes del día de todos los santos es costumbre celebrarla comiendo castañas y boniatos asados y dulces de “panellets” preparados previamente con patata, azúcar, huevo y almendra. Estos pastelitos han ido variando su receta originaria por la inventiva de grandes y pequeños, que experimentan con sus ingredientes, alterando la receta para dar nuevos sabores a la fiesta.

– Magosto: tradicional de galaicia o otras poblaciones del norte, se acostumbra a comer castañas, vino nuevo y chorizo. Un elemento muy importante de esta fiesta es el fuego manifestado en enormes hogueras, que sirve como improvisada cocina para asar las castañas y como posterior divertimento para los osados que se atrevan a saltarla.

– El Día de la Mochila: costumbre ceutí donde familias y amigos se reúnen en el monte cargados con sus mochillas llenas de frutas, frutos secos y bebidas para pasar la noche o el día, celebrando la llegada del otoño.

– La chaquetía: tradicional de Extremadura, se celebra una merienda al aire libre con los frutos secos del tiempo (nueces, bellotas…) y las frutas típicas de esta temporada (castañas, higos pasos…) conmemorando el día de los difuntos y la llegada de la nueva estación.

– Tosantos: fiesta gaditana que estila disfrazar los comestibles de las tiendas y aparadores para darle una nueva cara y sonrisa al apagado tiempo otoñal, combatiéndolo con humor y gran derroche de imaginación.