Los niños aprenden jugando, no hay especialista que lo discuta. El juego tiene una gran importancia para ellos pero, ¿por qué?

Jugar es para los niños una tarea seria e importante. A través del juego los pequeños conocen el mundo y aprender a vivir en él. Una de las funciones más importantes es que logran canalizar sus miedos a través de las experiencias lúdicas, sin embargo, muchos educadores ignoran los beneficios del juego y prefieren tratar a los niños como adultos en miniatura.

Jugar es un trabajo

Desde el momento en que nacen, jugar es un asunto serio para los pequeños. No debemos subestimar la importancia de este trabajo de tiempo completo que ellos asumen con gran responsabilidad. Para poder desarrollarse de la mejor manera, el niño necesita de un entorno seguro y confiable, en el que pueda expresarse y mostrar sus intereses.

Los juegos van cambiando con el tiempo pero la función es siempre la misma: conocer y explorar aquello que lo rodea. Durante la primera etapa del desarrollo del bebé los juegos son los funcionales, el pequeño encuentra placer en chupar objetos, agarrar, tirar, sacudir un objeto y repite la acción para prolongar el placer que en principio descubrió casualmente. Con el tiempo los juegos comenzarán a ser más complejos. Con la aparición del balbuceo, el bebé jugará a repetir sonidos y aprenderá lentamente a dominar el lenguaje oral. Finalmente, hacia el segundo año de vida aparece el juego simbólico, el niño reproduce en sus juegos escenas de la vida cotidiana y puede tramar historias.

Aprender mediante el juego

Como bien hemos visto, los niños aprenden mediante el juego por lo que es factible trasladar esta experiencia al ámbito académico. Durante la primera etapa de la escolarización, en el jardín de niños, el pequeño debe aprender a través de actividades educativas y lúdicas. Intentar imponer un conocimiento formal a tan temprana edad no es sano para los niños y es probable que no se encuentren los resultados esperados.

Incluso durante la escuela primaria implementar actividades recreativas como medio para enseñar ciertos temas es una propuesta interesante tanto para el educador como para los estudiantes. Los niños se divertirán y nosotros obtendremos resultados sorprendentes. Debemos considerar, por lo tanto, al juego como un medio para alcanzar beneficios muy grandes y no desmerecer la gran cantidad de tiempo que los niños pasan realizando este trabajo tan serio.