Si te decides por recibir en tu hogar a un estudiante extranjero en casa, no será el único que aprenda pues tu familia también se verá recompensada.

Recibir a un alumno de intercambio durante un periodo determinado puede ser muy beneficioso para todos los integrantes de la familia. Varias entidades organizan actividades de este tipo. Además, en la mayor parte de las ocasiones las familias reciben ayudas económicas por este servicio.

Beneficios del intercambio

En primer lugar, las familias se enriquecen conociendo a personas con otra cultura, lo que permitirá enriquecernos con el modo de mida en otros países. Todo ello además, sin movernos de casa.
Aunque por supuesto, el aspecto más importante es el de aprender el idioma de nuestro huésped. Al convivir con él a diario, la práctica de la lengua se producirá en todo momento.
Por supuesto, lo menos importante es la compensación económica que se recibirá. Pero de todas formas, la entidad emisora del estudiante cubrirá todos los gastos que se derivan de la manutención en la visita del estudiante.

Cómo apuntarse

Para recibir al alumno, en primer lugar es necesario rellenar una solicitud para participar en las organizaciones responsables de los programas de intercambio.
Después, se avaluarán las solicitudes y se producirá una visita para comprobar si se es adecuado para el intercambio. Además, se realizará una entrevista personal.
Por último, aquellas familias que hayan superado las pruebas se les asignará el alumno que más se adecué a las características o bien se les envía un listado para que ellos mismos seleccionen los que más les interesen.
A partir de ese momento, solo queda esperar al estudiante. Muchas familias aprovechan este momento para apuntarse curso de alfabetización o reciclaje de idiomas. De esta forma no supondrá un choque idiomático tan fuerte la llegada de nuestro huésped.
Por último, a quien más recomendamos la participación en este tipo de actividades es a familias con hijos de la misma edad del alumno, aunque no es un requisito.