El proceso para comenzar a leer no comienza cuando ingresamos a la escuela primaria sino tras el nacimiento. Toda la estimulación que nos brinden para desarrollar el lenguaje oral serán las bases fundamentales para aprender a leer.

Aprender a leer no es un proceso simple ni rápido. Aunque muchos padres no lo sepan, desde el momento del nacimiento, con las primeras canciones y lecturas, estamos preparando a nuestros hijos para comenzar a leer, aunque esto no ocurrirá hasta dentro de unos cuantos años. La estimulación es parte fundamental del proceso y dependerá pura y exclusivamente de nosotros el interés que tenga el niño por los libros.

Un largo proceso de comunicación

Desde bebés, comenzamos a formar una idea sobre lo que es la comunicación y el sentido que tiene en nuestras vidas. Paulatinamente vamos incorporando los sonidos, comenzando a reconocer las palabras y a producirlas. Las rimas, las canciones, las pequeñas lecturas, todo lo que nuestros padres nos van mostrando van fortaleciendo el desarrollo del lenguaje.

Cuando comenzamos a dominar el lenguaje oral, vamos incorporando estructuras y vocabulario. Todas estas herramientas van forjando las habilidades necesarias para comenzar a leer. Todos desarrollamos esta capacidad pero el amor por la lectura lo deben fomentar los padres.

Fomentando la lectura desde los primeros meses

Para un papá con un pequeño recién nacido es difícil pensar en estimulación para aprender a leer, es más, muchos lo consideran ridículo. Sin embargo, todo lo que hacemos para darles cariño (hablarles, cantarles, etc.) son buenos elementos para desarrollar su lenguaje oral y, por lo tanto, serán las bases del aprendizaje de la lectura.

Antes de que el niño comience a hablar, cuando ya sea capaz de reconocer algunos objetos y sepa lo que son los juguetes, debemos comenzar a acercarlo a la lectura. Muchos niños no soportan que los padres (a esta edad su capacidad de prestar atención es sumamente limitada) les lean pero aún así, podemos ofrecerles libros sencillo de materiales resistentes para que ellos miren.

Los primeros pasos como lectores

A medida que los niños crecen, se puede incorporar una lectura a la rutina diaria, por ejemplo, antes de dormir. Muchos pequeños comienzan así a dar sus primeros pasos como lectores independientes, sin ayuda de mamá y papá, ya que conocen de memoria el cuento y comienzan a asociar lo que ven escrito con las palabras que ellos conocen que van allí. Para facilitar esta asociación, se puede señalar cada palabra mientras se la pronuncia.

Si hemos logrado incorporar este hábito tan beneficioso en la rutina del pequeño, estamos seguros que irá por buen camino y será un lector apasionado.